La administración de fluidoterapia

El uso de soluciones de hidratación endovenosa, los llamados cristaloides, es de las opciones terapéuticas más frecuentes, si no la más frecuente en las Salas de Emergencias y Urgencias de todos los hospitales y centros ambulatorios que atienden emergencias en el mundo. Así mismo es una medida que es parte inicial y básica del manejo de las situaciones críticas tanto por personal paramédico como por personal médico extrahospitalario. Está en el ABC (Airway – Breath – Circulation) del abordaje de cualquier paciente agudo, y en el llamado VIP approach (Ventilation – Infusion – Pump) que predicaba Shoemaker desde finales de los 70 y principios de los 80.

Una aproximación demasiado conservadora y reactiva, en lugar de agresiva y proactiva puede marcar diferencia en el resultado a corto y mediano plazo (disfunción orgánica, protección renal, etc), aunque evidentemente el acceso venoso y la administración excesiva de líquidos pueden llevar a complicaciones especialmente a mediano plazo, sobre todo en la situación aguda o crítica.
Es necesario siempre recordar que en un paciente adulto las evidencias de hipovolemia más que deshidratación no son las mismas que en los pacientes pediátricos. Los signos de hipoperfusión y deshidratación están fundamentados en la tensión arterial, la frecuencia cardíaca, la diuresis, el estado mental, el llenado capilar, la modificación ortostática de la tensión arterial, la presión venosa central, etc. Estos signos deben ser frecuentemente re-evaluados. 
Hay que considerar también, enfáticamente en ancianos que la sequedad oral por ejemplo puede estar relacionada con una respiración oral – que reseca las mucosas -, y la turgencia de la piel es escasa por lo que la piel apergaminada y la falta de retorno y elasticidad no indican deshidratación aguda. Esa pérdida de turgencia también explica el hundimiento ocular, de las órbitas que constituye un signo de deshidratación en niños pero no en adultos. 
Otro asunto a tener en cuenta es el tipo de cristaloide a utilizar. No tiene sentido usar soluciones (sueros) hipotónicos en una situación de déficit de volemia en el que es necesario garantizar la perfusión que es en parte función del volumen intravascular. Las soluciones hipotónicas tienden a escapar al espacio extravascular con rapidez. Así mismo, combinar una solución isotónica con respecto al plasma con una solución hipotónica implica un resultado final de hipotonicidad en la hidratación. 
Los sueros o soluciones están preparados en general con agua y electrolitos en proporción, tanto en la solución salina normal (NaCl 0,9%) como en la NaCl 0,45% sin glucosa o, para ser más precisos, sin dextrosa (el carbohidrato utilizado). La concentración de sodio y cloro en estas soluciones es de 154 mEq/L cada electrolito en la normal y 77 mEq /L en la medio normal o NaCl 0,45%. Por tanto la solución fisiológica o salina normal o 0,9% tienen una tonicidad aproximada de 300 mOsm/L.
Los sueros con glucosa o dextrosa y NaCl, tales como el suero o solución glucofisiológico o los conocidos como 0,45%, o 0,33%, basan su concentración y tonicidad en el porcentaje de NaCl. Están preparados con agua, dextrosa al 5% y NaCl. La dextrosa no tiene ningún efecto sobre la osmolaridad. De hecho a la concentración de 5% de dextrosa sólo aporta 278 mmol/L de glucosa.
La aproximación al paciente que requiere hidratación parenteral o suero parenteral debe tomar en cuenta las siguientes etapas:
  1. Reexpansión: Es la infusión endovenosa rápida de volumen para reexpandir la volemia. La dosis habitual de una solución isotónica, por lo general suero fisiológico (0,9%) a 30 – 50 ml/Kg en 15 minutos, la llamada carga y reevaluar. 
  2. Déficit: Tomar en cuenta el déficit de volumen que debería ser corregido en las siguientes 2 horas e incluso puede formar parte del siguiente paso.
  3. Mantenimiento: Tomar en cuenta la capacidad del paciente para cubrir sus deficiencias hídricas y electrolíticas por vía oral, y administrar 25 a 30 ml/Kg/día de agua, 1 mEq/Kg/24 horas de sodio, potasio y cloro, y 50 a 100 g de glucosa.
  4. Pérdidas insensibles: Es importante recordar que un individuo pierde agua y electrolitos por taquipnea, fiebre, diarrea, etc, sudoración, deposiciones, colostomía, etc. Este volumen debe ser añadido o sumado al suero de mantenimiento.

  • Evaluar al paciente de manera periódica vigilando los signos de perfusión y reconsiderar la necesidad de administración parenteral de soluciones o sueros. 
  • Tomar en cuenta las necesidades y limitaciones de los pacientes en referencia a edad, enfermedades concurrentes, antecedentes, presencia de cardiopatía, disfunción ventricular izquierda, uso de diuréticos, diabetes mellitus, edema cerebral, etc. 
  • Recordar el recurso de las drogas vasoactivas e inotrópicas en caso de falta de respuesta a la reexpansión, en concordancia con la situación clínica establecida y los antecedentes personales.
  • Tener en cuenta para efectos de balance hídrico y volumen a administrar, los demás fluidos que se administran de manera concomitante: hemoderivados, diluyentes de drogas, vía oral, etc. 
He aquí un algoritmo útil publicado en BMJ.

Diagnóstico y Tratamiento de gripe A. Recomendaciones de SEMICYUC

Este es el resumen de las recomendaciones de diagnóstico y tratamiento del Grupo de Trabajo en Enfermedades Infecciosas de la SEMICYUC para gripe A publicado en 2012 Medicina Intensiva. Como se sabe esta última ha alcanzado nivel de epidemia esta semana en España. 
El diagnóstico de gripe A/H1N1 es fundamentalmente clínico sobre todo durante los picos de la gripe estacional o en brotes epidémicos. Se recomienda realizar un test diagnóstico a todos los pacientes con fiebre y cuadro gripal que requieran hospitalización. La muestra respiratoria (exudado nasal, faríngeo o muestra profunda en pacientes intubados) se debe obtener lo antes posible e iniciar inmediatamente tratamiento antiviral empírico. 
Los métodos moleculares basados en técnicas de amplificación de ácidos nucleicos (rt-PCR) son el «gold standard» para el diagnóstico de la gripe A/H1N1. Los métodos inmunocromatográficos son poco sensibles, por lo cual un resultado negativo no excluye la infección activa. El cultivo clásico en células es poco sensible y lento. La inmunofluorescencia directa tiene una sensibilidad del 90%, pero requiere una muestra de calidad. Los métodos indirectos de detección de anticuerpos tienen solo interés epidemiológico.
Los pacientes afectados de gripe A/H1N1 pueden presentar leucopenia relativa, con elevación de LDH, CPK y PCR, aunque estas variables del laboratorio no se asocian de forma independiente con el pronóstico. Sin embargo, niveles plasmáticos de LDH >1.500U/L y la presencia de plaquetopenia <150 x109/L podrían definir una población de pacientes con riesgo de complicaciones graves.
La administración del antiviral (oseltamivir) debe ser precoz (<48 h desde el inicio de los síntomas), en una dosis de 75mg cada 12 h, con una duración de al menos 7 días o hasta la mejoría clínica evidente. La administración precoz se asocia a mejor superviviencia en pacientes críticos. Nuevos antivirales, en especial aquellos formulados para administración intravenosa, podrían ser los de elección en futuras epidemias.
Los pacientes con alta sospecha de gripe A/H1N1 deben continuar con tratamiento, independientemente de los resultados negativos de las pruebas iniciales, a menos que se pueda establecer un diagnóstico alternativo o los criterios clínicos sugieran una baja probabilidad de influenza
En pacientes con neumonía por gripe A/H1N1 y dada la posibilidad de coinfección bacteriana, se recomienda cobertura antibiótica empírica (asociando un betalactámico con un macrólido) administrada lo antes posible. Los resultados de los cultivos y las variables clínicas o de laboratorio decidirán la retirada o no de los antibióticos. Como medida de prevención se recomienda la vacunación antineumocócica en la población de riesgo.
A pesar de que se ha propuesto el uso de corticosteroides en dosis moderadas-bajas para el tratamiento de la neumonía por gripe A/H1N, con la finalidad de mejorar la lesión pulmonar aguda, hasta el presente no existe evidencia científica suficiente que permita recomendar el uso de esteroides en estos pacientes.
El tratamiento del síndrome de distrés respiratorio agudo en pacientes con gripe A/H1N1 debe basarse en el empleo de estrategias ventilatorias protectoras del pulmón (volumen tidal <10ml/kg y presión plateau <35mmHg) y utilización de presión positiva al final de la espiración alta ajustada a la mecánica pulmonar del paciente, combinadas con el empleo de ventilación en decúbito prono, relajación muscular y maniobras de reclutamiento. La ventilación mecánica no invasiva no puede ser considerada una técnica de elección en los pacientes con síndrome de distrés respiratorio agudo, aunque podría ser útil en centros de gran experiencia y en casos de insuficiencia respiratoria asociados a reagudización de enfermedad pulmonar obstructiva crónica o insuficiencia cardiaca.
La oxigenación por membrana extracorpórea es una técnica de rescate en la gripe A/H1N1 con síndrome de distrés respiratorio agudo refractario. La evidencia científica es débil y no es la técnica de primera elección. Se instaurará si todas las otras medidas para mejorar la oxigenación han fracasado. Es recomendable la centralización de la técnica en hospitales de referencia. Los resultados clínicos muestran una supervivencias entre el 50-60% de los pacientes.
La afectación cardiovascular de la gripe A/H1N1 es frecuente y secundaria a la inestabilización de miocardiopatías preexistentes, miocarditis, cardiopatía isquémica y disfunción del ventrículo derecho. El diagnóstico precoz y la monitorización adecuada permiten iniciar un tratamiento efectivo y valorar, en los casos más graves, la necesidad de instaurar sistemas de soporte circulatorio.
Se recomienda la vacunación antigripal a todos los pacientes con riesgo, aunque podría ser necesario ampliar esta indicación a todos los mayores de 6 meses, salvo contraindicaciones. Los niños deben recibir 2 dosis con 1 mes de diferencia. Los inmunodeprimidos y la población con riesgo han de recibir una dosis con revacunación anual. La frecuencia de efectos adversos de la vacuna contra la gripe A/H1N1 es similar a la de la gripe estacional. La quimioprofilaxis siempre ha de ser considerada un complemento de la vacunación y está indicada en personas con alto riesgo de complicaciones así como en el personal sanitario que ha sufrido exposición.

En este enlace está el artículo completo publicado en Medicina Intensiva.

Sobre el alta voluntaria

 Esta es una entrada acerca del alta contra opinión médica, o como se conoce en España, el alta voluntaria. Está en el blog Temas médicos de Max.

TAC SCVS. Video secuencial

TAC de un paciente de 52 años con síndrome de compresión de vena cava superior. Se aprecia gran masa mediastinal y la línea contrastada interior correspondiente a la vena cava superior colapsada.

Criterios diagnósticos de sepsis, sepsis severa y shock séptico

Como parte de la revisión sobre sepsis que esta haciendo de manera colaborativa The NEJM y a la que hice referencia en una entrada previa, este 21 de noviembre los doctores D. Angus y Van Der Poll publicaron un artículo en el que aparecen los criterios de sepsis, sepsis severa y shock séptico.
A continuación los transcribo:

Criterios diagnósticos para sepsis, sepsis severa y shock séptico (adaptado de Levy et al.)*

Sepsis (infección documentada o sospechada más una de las siguientes)

Variables Generales

  • Fiebre (temperatura central > 38,3ºC)
  • Hipotermia (temperatura central < 36ºC)
  • Frecuencia cardíaca elevada (>90 lpm o > 2 SD por encima del límite superior del rango normal para la edad.
  • Taquipnea
  • Estado mental alterado
  • Edema sustancial o balance positivo de líquidos (>20 ml/kg de peso corporal en 24 h)
  • Hiperglicemia (glucosa plasmática > 120 mg/dl [6,7 mmol/L]) en ausencia de diabetes

Variables inflamatorias

  • Leucocitosis (contaje > 12000/mm3)
  • Leucopenia (contaje < 4000/mm3)
  • Contaje blanco normal con >10% formas inmaduras
  • Proteína C reactiva plasmática elevada (> 2 SD por encima del límite superior del rango normal)
  • Procalcitonina plasmática elevada (>2 SD por encima del límite superior del rango normal)

Variables hemodinámicas

  • Hipotensión arterial (presión sistólica < 90 mmHg, presión arterial media < 70 mmHg; o descenso de presión sistólica > 40 mmHg en adultos o > 2 SD por debajo del límite inferior del rango normal para la edad)
  • Saturación venosa mixta de oxígeno elevada (>70%)
  • Índice cardíaco elevado (> 3,5 litros/min/m2 de superficie corporal)

Variables de disfunción orgánica

  • Hipoxemia arterial (ratio de presión parcial de oxígeno arterial a la fracción inspiratoria de oxígeno < 300)
  • Oliguria aguda (gasto urinario < 0,5 ml/kg/h o 45 ml/h por al menos 2 horas)
  • Aumento de nivel de creatinina > 0,5 mg/dl (> 44 umol/litro)
  • Anormalidades de coagulación (INR > 0,5; o tiempo parcial de tromboplastina activado > 60 seg)
  • Ileo paralítico (ausencia de ruidos intestinales)
  • Trombocitopenia (plaquetas < 100000/mm3)
  • Hiperbilirrubinemia (bilirrubina plasmática total > 4 mg/dl (68 umol/litro))

Variables de perfusión tisular

  • Hiperlactatemia (lactato > 1 mmol/litro)
  • Llenado capilar disminuido o moteado

Sepsis severa (sepsis más disfunción orgánica)

Shock séptico (Sepsis más hipotensión [refractaria a líquidos endovenosos] o hiperlactatemia)

En niños los criterios diagnósticos para sepsis son signos y síntomas de inflamación más infección con hipertermia o hipotermia (temperatura rectal > 38,5ºC o < 35ºC, respectivamente), taquicardia (puede estar ausente con la hipotermia), y al menos una de las siguientes indicaciones de función orgánica alterada: estado mental alterado, hipoxemia, lactato sérico aumentado o pulsos limitados o disminuidos.

La saturación venosa mixta de más de 70% es normal en neonatos y niños (rango pediátrico 75 a 80%).

El índice cardíaco entre 3,5 y 5,5 litros por minuto por metro cuadrado es normal en niños.

Hipotensión refractaria se define como hipotensión persistente o requerimiento de vasopresores despues de la administración e un bolus endovenoso de líquidos. 

*Levy MM, Fink MP, Marshall JC, et al. 2001 SCCM/ESICM/ACCP/ATS/SIS International Sepsis Definitions Conference Crit Care Med 2003;31:1250-6

Algoritmo de sepsis

Navegando y buscando un algoritmo coherente y fácil de entender acerca de la sepsis encontré esta página web que me parece genial. Es interactiva y utiliza los recursos html de manera adecuada. Es la demostración de la forma en que debería trabajar una página web un algortimo.

Es parte del portal RAPID CRITICAL CARE CONSULT.

A continuación el enlace directo al algoritmo. Al hacer click en cualquier sitio de la imagen que está a continuación, enlazará a la página del algoritmo en la que se puede navegar y clickar sobre cada cuadro. Se abrirá un nuevo cuadro de información más amplia.

http://www.rccc.eu/ppc/protocolos/sepsis/Algoritmo.html

Guías de SCCM de la Campaña Surviving Sepsis

En atención a una duda surgida respecto a una entrada anterior sobre la Campaña Sobrevivir a la Sepsis o Surviving Sepsis, dejo el enlace al pdf completo publicado por la SCCM.

Blog de Medicina Intensiva: Congreso Panaméricano e Ibérico de Medicina Crític…

Blog de Medicina Intensiva: Congreso Panaméricano e Ibérico de Medicina Crític…:   Estimados colegas:   En nombre de la Federación Panamericana e Ibérica de Sociedades de Medicina Crítica y Cuidados Intensivos …

Sección Etimología y Definiciones.

Introducimos una nueva sección: Etimología y Definiciones.

Revisión de Sepsis

Artículo de revisión publicado en NEJM sobre sepsis. En una entrada anterior informamos acerca de la serie que iniciaba el NEJM el 29 de agosto acerca de la sepsis. El que presentamos ahora está escrito por Derek Angus y Tom Van Der Poll..
Es de destacar que el par de residentes del año inmediatamente siguiente al mío, cuando cursé la especialidad, visitó el UPMC Presbyterian Hospital de Pittsburg durante unas semanas en el año 2000. El doctor Angus fue precisamente el amable y excelente anfitrión de dicha visita. Mostró a nuestras colegas y a nosotros de manera indirecta el gran trabajo y alcance de la labor de su equipo en ese complejo hospitalario en el que se realiza medicina de transplante a gran escala.
Por otra parte nuestro maestro en el postgrado de medicina crítica en el Centro Médico de Caracas, el Dr. José Besso (fallecido), fue compañero de residencia del Dr. Vincent (editor de la serie sobre sepsis del NEJM) en University of Southern California, bajo el liderazgo del gran pionero Dr. Max Harry Weil. Tanto los Drs. Angus y Vincent, como el Dr. Weil mantuvieron siempre contacto con el Dr. Besso, editaron libros en conjunto y visitaron Venezuela en varias ocasiones para asistir a Congresos y eventos sobre medicina intensiva.